EL RINCÓN DE ALBERTO

Todo comenzó con un encuentro

SEGUNDO LLORENTE, SJ

segundo3Recuerdo que hace años cuando comenzaba mi andadura en la vida religiosa, cayó en mis manos un libro de cartas del P. Llorente, un jesuita de mi tierra León que vivió gran parte de su vida entre los esquimales de Alaska. Estos días lo he tenido más presente. Un hombre que dio su vida ayudando a dignificar la vida de muchas personas que vivían arrinconadas en este mundo, entre los fríos polares. No le echó atrás ni las inclemencias del tiempo, ni el choque cultural, ni la nueva y complicada lengua del que viene de tan lejos, ni siquiera representar a un pueblo ante el mismo Congreso de uno de los estados de EE.UU. Un paisano y compañero que conjugo la búsqueda de sentido desde la fe y la defensa de los derechos de los más vulnerables.

Segundo Llorente nació el 18 de Noviembre de 1906 en Mansilla la Mayor, un pueblo de León, siendo un muchacho fuerte, inteligente, alegre, lleno de vitalidad y tremendamente comunicativo.

A los 17 años decidió hacerse jesuita y entró en el noviciado que tenía la Compañía de Jesús en Carrión de los Condes. Su ideal, es el “magis” de S. Ignacio, hacer lo más y mejor al servicio de Dios N. S. por lo que pide ser misionero en Alaska, el lugar considerado entonces como el más difícil. Aunque tiene que insistir, al final, terminados los estudios de humanidades y filosofía en España, es transferido a Oregón [Estados Unidos], de quien depende la misión de los jesuitas en Alaska.

Aún tiene que estudiar inglés y teología, siendo ordenado sacerdote el 24 de Junio de 1934, y en septiembre del año siguiente viajará, por fin, a su deseada misión en Alaska.
Su primer destino es Akulurak, un centro misionero con escuela para niños y niñas. Tendrá que aprender el manejo del trineo tirado por perros. Estudia también la lengua esquimal, y sobre todo aprende a comprender y querer a los esquimales.

Resistiendo terribles temperaturas invernales, que llegan hasta 52 grados bajo cero, realiza su labor pastoral, hablando de Dios a grandes y pequeños: bautizando bebés, dando catequesis a niños y adolescentes, bendiciendo matrimonios, asistiendo a moribundos, celebrando la Eucaristía y escuchando confesiones,…

En sus continuas rondas por el territorio, además de actuar como sacerdote, se hace cargo de niños que están solos o que viven malamente con sus padres, para llevarlos a los colegios internados que tenían los misioneros, toma datos de los ancianos que tienen derecho a pensión del Gobierno, para tramitarles el “papeleo” correspondiente,…

Su labor era tan extraordinaria, y era tan querido por los esquimales, que lo eligieron su representante en el Congreso de Alaska, en el año 1960, y resultó ser un congresista inteligente y enterado que brindó grandes servicios a la comunidad esquimal que representaba.

Murió de cáncer el 26 de Enero de 1989, siendo enterrado en un cementerio a petición de las personas por las que dio su vida frente a las Montañas Rocosas en el que sólo pueden ser enterrados indios y misioneros que hayan estado más de veinte años al servicio de los habitantes de Alaska.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en enero 28, 2013 por en encuentro, Esperanza, Jesuitas, Peregrinos, Servicio, Vida y etiquetada con , , , .

introduce tu email para seguir este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas por email.

Instagram

Caminante no hay camino, se hace camino al andar

#amanecemelilla #picoftheday #sky #montemariacristina #melilla #spain
A %d blogueros les gusta esto: