EL RINCÓN DE ALBERTO

Todo comenzó con un encuentro

Conectando con lo esencial

Ayer estuvimos visitando el cementerio como muchas familias en estos días. Tiempo para dar gracias a Dios por el PASADO, por tanto bien recibido de tanta gente querida. Tiempo para dar gracias por el PRESENTE, por lo cotidiano, por las cosas pequeñas que “engrandecen el alma”. Y tiempo para mirar con esperanza el FUTURO… donde Todos los Santos nos acompañan en el caminar…

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Me dejó especialmente conmovido visitar el cementerio con toda la familia, especialmente con mis sobrinos de 3 y 6 años, sus conversaciones sobre el abuelito que está con Jesús en el cielo, que son amigos y que allí está muy contento, con mi sobrina que acaba de aprender el Padrenuestro,…
Tradiciones, pequeños hitos que nos conectan y nos recuerdan lo importante y lo esencial de nuestras vidas.

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Esta entrada fue publicada en noviembre 2, 2016 por en amistad, Esperanza, Muerte, Oración, Peregrinos, Vida y etiquetada con , , , , , , , , .

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#NosHanInspirado
San Francisco de Javier sj. Patrón de la juventud y los misioneros.

Dinero, fama, títulos académicos, éxito en el deporte... las ambiciones de Francisco Javier (Navarra, 1506-1552) no son muy distintas de las que encontramos hoy por la calle. En Parías, un compañero estudiante lo desarmó: “Javier, ¿de qué le aprovechará al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?”(Mc 8,36). Así Ignacio de Loyola despertó a un gigante: ni lenguas, ni países, ni peligros, frenaron el celo apostólico de Francisco Javier para llevar a Jesucristo hasta el extremo conocido, siguiendo aquella máxima: «Id, inflamad todas las cosas». Era el 7 de abril de 1541, y esta frase fue pronunciada después de un inesperado cambio de planes: ¡era él el enviado de Pablo III a la misión de las Índias! 
Trece meses navegando mientras servía a enfermos y necesitados, hasta que desembarcó en Goa, donde empezó una odisea titánica de islas, lenguas, predicaciones y servicio desde allí hasta Japón. «Os hago saber, queridos hermanos, que tomé de las cartas vuestros nombres, escritos por vuestras propias manos, junto al voto de profesión que hice, y los llevo siempre conmigo, por las consolaciones que recibo de ellos». Sus denuncias al Rey de Portugal por el espolio de riquezas en las Índias en lugar de favorecer la evangelización le costó dolorosos fracasos, pero pidiendo fuerzas a Dios prosiguió incansable hasta la isla de Sancián, en un intento de entrar en China. Allí, al lado del indio Cristóbal y del chino Antonio, representantes de su misión en aquél continente, a los 46 años entregó su espíritu sembrando en la tierra su honda huella por Cristo, de donde nacería una entera generación de misioneros. 
#AMDG #jesuit #jesuitas
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